FORVM, Günther Anders-Disput
febrero
2024
Zu: „Internationale Günther Anders-Gesellschaft“ (I.a)

Disputas y Revelaciones en la Sociedad Internacional Günther Anders

La disputa en la Sociedad Anders suscitó numerosas reacciones: algunos se mostraron divertidos, otros ligeramente consternados, varios dijeron no estar familiarizados con el tema. Sin embargo, este artículo demuestra que era posible formarse una imagen coherente: Esboza las grandes líneas del conflicto, lo evalúa desde su punto de vista y, por último, plantea una cuestión que va mucho más allá,
pero que resulta obvia para Günther Anders.

Ramon Sensano Bayerri es un Estudioso Independiente
[Filósofo] que vive en Barcelona.

Debido a mi desconocimiento del idioma, agradezco a la versión
gratuita de DeepL la traducción de esta introducción.
Haga clic aquí para ver la traducción al alemán
El artículo original aparece aquí sin editar. G.O.

Resumen introductorio

En el complejo mundo de la filosofía y sus sociedades, a menudo surgen situaciones tan intrincadas como los debates que caracterizan sus foros. Un claro ejemplo de esto es la ’Sociedad Internacional Günther Anders’ [IGAG], una institución que no escapa a estas complejidades. En un relato que entrelaza ética, verdad, política organizacional y libertad de información, Gerhard Oberschlick, [1] albacea literario de Günther Anders, desenreda una madeja de sucesos y decisiones que ponen en tela de juicio el verdadero espíritu de la sociedad. Lo que emerge es una historia digna de una novela de intriga, marcada por un modelo de fracaso intelectual y moral. Este fracaso se manifiesta por el manejo chapucero y engañoso de la verdad, evidente tanto en los estatutos como en la presentación pública de la organización. Paradójicamente, un grupo de filósofos, en su intento de honrar la obra de Günther Anders, parece desviarse de los ideales de transparencia y verdad que él defendía.

El texto ’Cosas extrañas en nombre de Anders. Disputa sobre publicidad y libertad de información’, [2] de Gerhard Oberschlick, ofrece un relato detallado y reflexivo sobre la expulsión de un miembro de la IGAG y su posterior exclusión de una conferencia en Copenhague sobre Anders. El conflicto se desata tras la expulsión de este miembro [periodista freelance] de la sociedad apenas cinco días después de su admisión en marzo de 2023, seguida de su abrupta exclusión de una conferencia sobre Anders en junio-julio de 2023 en la Universidad de Copenhague. Este suceso es aún más sorprendente dado que el protagonista fue inicialmente aceptado.

Oberschlick expresa su inquietud ante estas acciones, que contravienen flagrantemente los estatutos de la sociedad. Esta situación le motiva a emprender una investigación exhaustiva sobre la estructura y funcionamiento de la IGAG, buscando comprender las dinámicas subyacentes que rigen la organización. Su análisis revela deficiencias internas significativas en la IGAG, destacando la importancia de adherirse a los principios de veracidad y transparencia dentro del ámbito académico y filosófico. Este episodio actúa como un recordatorio imperativo de que las entidades dedicadas a la reflexión y el debate intelectual deben practicar la integridad y la ética que proclaman, honrando así el legado de pensadores eminentes como Günther Anders.

1. Disputa sobre la Libertad de Información

El núcleo del problema reside en la expulsión de un miembro de la sociedad que se atrevió a preguntar al vicepresidente de la junta sobre posibles subsidios de las dietas de viaje para el congreso de Copenhague, algo que no debería haber sido problemático, especialmente porque la página de invitación al evento prometía intentar reembolsar gastos de viaje y alojamiento, pero que desencadenó una reacción desproporcionada por parte del vicepresidente. Christian Dries, equivocado desde el principio, debería haber remitido al periodista a Knopf, el organizador local del congreso. El periodista, por su parte, se retractó rápidamente y trató de disculparse.

Este incidente ocurrió antes de una Asamblea General de la Sociedad Anders, a la que asistió el periodista recién incorporado. Al día siguiente, expresó su agradecimiento al vicepresidente por haber sido aceptado en la sociedad. Sin embargo, su intento de proporcionar información sobre un asunto interno fue erróneamente interpretado por el vicepresidente como un ataque a su propia integridad. Preocupado por las repercusiones de estos sucesos en el legado de Anders, Oberschlick se sumerge en los detalles de su desarrollo y en sus consecuencias, llevándolo ello a revisar selectivamente los primeros diez años de la sociedad para entender mejor los acontecimientos y las figuras clave involucradas.

Tras analizar los estatutos de la sociedad y su presencia en la página web de la sociedad, Oberschlick envió sus observaciones a Alexander Knopf y a los directivos de la IGAG, solicitando la distribución de su análisis entre los miembros. La respuesta de Dries, negándose a reenviarlo por razones de contenido, y su deseo de ocultar la información a los miembros, junto con la respuesta de Knopf, revelan la falta de transparencia. Mientras tanto, Dries buscaba apoyo secreto para expulsar al periodista.

Oberschlick enfrenta resistencia, especialmente de Christian Dries, vicepresidente de la junta directiva de la IGAG, negándosele el derecho a difundir su análisis crítico entre los miembros. Las acciones de Dries, sin justificación clara, levantan serias dudas.

¿Contradicen las acciones de Christian Dries (Albert-Ludwigs-Universität, Freiburg) y Alexander Knopf (University of Copenhagen), siendo el primero vicepresidente de la IGAG y ambos organizadores de la Conferencia en la Universidad de Copenhagen en colaboración con la Sociedad Internacional Günther Anders, los principios de justicia y transparencia que deberían imperar en una organización dedicada a la filosofía? [3]

2. Un Evento Esotérico

[Para “Esotérico” ver: [4]]

Oberschlick señala que la conferencia en Copenhague, inicialmente prevista como un foro abierto, se transformó en un evento cerrado y esotérico, limitando la participación y el debate. Este cambio va en contra de los principios de comunicación transparente y accesible defendidos por Anders. Ante esta situación, surge la pregunta: ¿Cuál habría sido la reacción de Anders? ¿No habría señalado, acaso, la ironía y la contradicción de que una sociedad que lleva su nombre actuase de tal manera? [5]

3. La doble cara de la IGAG

La crítica de Oberschlick a la administración de la IGAG es contundente. Acusa a la organización de proyectar una imagen pública falaz, mientras que en su interior maneja la verdad de manera negligente, especialmente en lo que concierne a sus estatutos y decisiones administrativas. La interacción entre la junta directiva y los miembros de la IGAG revela su preocupación por el trato desigual hacia el crítico recientemente expulsado, instando a la organización a reconsiderar y anular dichas decisiones. La resistencia a compartir su análisis crítico demuestra una preocupante falta de apertura y transparencia en la sociedad. Oberschlick desafía a la dirección y a la secretaría a adoptar prácticas más inclusivas y transparentes. Las acciones de la IGAG revelan un conflicto intelectual y ético, en el que la burocracia y el elitismo amenazan con ensombrecer el legado de Günther Anders y comprometer la integridad de la sociedad que lleva su nombre.

4. Sugerencias de mejora

Oberschlick propone reformas en la IGAG para mejorar la gobernabilidad y la transparencia. Sugiere hacer los estatutos fácilmente accesibles y comprensibles en el sitio web y clarificar las categorías de miembros, eliminando la ’aristocracia privilegiada’ no contemplada en los estatutos y contraria a los principios de democracia e igualdad.

Además, aboga por publicar en la web los nombres de todos los miembros para facilitar la comunicación y revisar los estatutos respecto a la admisión y exclusión de miembros, buscando equidad y transparencia. También sugiere que los miembros fundadores sean reconocidos solo como parte de la historia inicial de la sociedad y no como una élite.

Oberschlick expresa preocupación por las colaboraciones de la IGAG con entidades externas, como el Archivo de Literatura de la Biblioteca Nacional de Austria y la editorial C.H.Beck, y aboga por la aprobación y conocimiento de estos acuerdos por parte de todos los miembros.

En resumen, insta a modificar los estatutos de la IGAG para potenciar la gobernabilidad y transparencia de la organización. Estas sugerencias incluyen la revisión de los criterios para la admisión de miembros y la eliminación de términos ambiguos y subjetivos usados para justificar exclusiones, prácticas que considera contrarias a los ideales éticos y filosóficos defendidos por Anders.

5. Implicaciones y cuestiones abiertas

Este análisis crítico de la IGAG revela que, incluso en entornos dedicados al saber, mantener la integridad y la veracidad es un desafío constante. Resalta la importancia de alinear las prácticas sociales con los ideales y el legado de Anders y critica la hipocresía y falta de integridad moral en la gestión de la IGAG. Las prácticas actuales de la sociedad no solo deshonran el nombre de Anders, sino que además comprometen la libertad de información y expresión, pilares esenciales en su pensamiento.

El conflicto plantea interrogantes más amplias sobre la integridad académica y la libertad de expresión dentro de las comunidades filosóficas y, por extensión, en las instituciones académicas en general. Surge entonces una pregunta crucial: ¿Cómo puede una organización dedicada a un filósofo que abogaba por la claridad y la honestidad intelectual justificar acciones en contradicción con estos principios?{{}}

6. Futuro incierto

Con una mezcla de ironía y seriedad, Oberschlick expone las contradicciones de la IGAG, una institución que se debate entre preservar su misión y valores, anticipando futuras revelaciones y posiblemente una resolución al enmarañado juego de poder, política y filosofía. La controversia en la Sociedad Internacional Günther Anders (IGAG) ha capturado la atención del mundo filosófico, no solo afectando su reputación, sino también iluminando los desafíos éticos y organizativos dentro de las sociedades académicas. En este contexto, el texto se convierte en un llamado urgente a la reflexión y acción, instando a la IGAG a realinearse con los principios fundamentales de apertura, transparencia y justicia, inherentes al legado de Anders y cruciales en el campo de la filosofía.

Epílogo: apertura del Centro de Investigación Günther Anders

Al concluir este análisis del texto de Gerhard Oberschlick, nos encontramos ante un acontecimiento que genera tanto expectativas como dudas. La próxima inauguración del ’Centro de Investigación Günther Anders’ en Friburgo, [6] prevista para el 8 de febrero, presenta un escenario paradójico. Este nuevo centro, dirigido por el Dr. Christian Dries, una de las figuras cuestionadas en este documento, se dedicará a la investigación académica sobre la vida y obra del filósofo Günther Anders, un filósofo conocido por su posición crítica hacia la academia y su estatus de outsider en el mundo filosófico.

La apertura de este centro puede verse como un intento de honrar el legado de Anders, pero también plantea preguntas críticas sobre la autenticidad y la integridad de esta iniciativa, especialmente teniendo en cuenta las recientes controversias y críticas en la administración de la Sociedad Internacional Günther Anders [IGAG]. ¿Podrá este nuevo centro abordar y reflejar verdaderamente los ideales de Anders, un pensador que desafió constantemente las convenciones y la complacencia intelectual? ¿O se verá envuelto en las mismas dinámicas de poder y política que han marcado las recientes disputas en la IGAG?

Este desarrollo no solo es una oportunidad para que la IGAG y otras instituciones relacionadas reconsideren y reevalúen sus prácticas y enfoques, sino que también pone de relieve la complejidad de interpretar y mantener vivo el legado de un pensador tan crítico y original como Günther Anders. Es un momento que requiere una reflexión profunda y una vigilancia continua para asegurar que la misión y los valores de Anders no se vean comprometidos o malinterpretados en el proceso.

[1Gerhard Oberschlick es un publicista y ensayista austriaco. De 1985 a 1995 fue director y propietario de la revista política y cultural FORVM. En la actualidad es el albacea literario de Günther Anders.

[2El texto original fue sustituido posteriormente por esta ’versión purificada’: http://forvm.contextxxi.org/seltsames-in-anders-namenpurgierte.html [Consulta: 27/02/2024].

[3La construcción gramatical más correcta y natural en español sería ’¿Contradicen...?’. Al formular la pregunta de esta manera, se plantea directamente si las acciones de Christian Dries y Alexander Knopf están en conflicto con los principios de justicia y transparencia. Este enfoque es directo y sigue la estructura estándar de una pregunta en español. Usar ’no contradicen’ en la pregunta (’¿No contradicen...?’) podría ser correcto en algunos contextos, pero generalmente se utiliza para sugerir una expectativa o presuposición sobre la respuesta. En este caso, es más neutral y claro usar ’¿Contradicen...?’. Véase, Diccionario panhispánico de dudas (DPD) [en línea], https://www.rae.es/dpd/contradecir, 2.ª edición (versión provisional). [Consulta: 16/01/2024].

[4Así, “Über die Esoterik der philosophischen Sprache”, Die Sammlung 7, no. 11 (1952): 475-489. Escrito en 1943; [en línea], http://forvm.contextxxi.org/anders-und-adorno.html#Gunther-Anders-Uber-die-Esoterik-der-philosophischen-Sprache [Consulta: 27/02/2024].

[5Emulando a Günther Anders y a sus diálogos imaginarios, Öberschlick integra conversaciones ficticias con Anders en su texto. Combinados con alguna anécdota, estos diálogos enriquecen su crítica a la IGAG, aportando una perspectiva más personal y reflexiva.